LourdesChamorroCésar

La colección de escritos de Lourdes Chamorro César

Travesuras desde el cielo

Caramba!!!! Qué bien que se ve todo desde aquí!!!! O será que la operación de cataratas de los dos ojos que me hicieron en Miami en enero realmente sirve? Todo es más brillante, los colores son más vivos y hasta puedo ver sin anteojos y a larga distancia!!!Reconozco que fue bien hecha!

Mi Adorado Tormento!!!Lo veo!!! Quiero decirle que no sufra por mí!!! Que ésto es maravilloso!!! No llores por mí, viejito pelón, estamos felices…digo estamos, porque estamos juntos, vieras a cuánta gente me he encontrado…claro, ya no digamos a los muchachos!!! Ese Jorge a veces me vuelve loca, pero mi Albertito que es el que más conoce por aquí, me esconde por unos recovecos que a Jorge le cuesta encontrarnos…Javier está feliz, y entre Jorge y Albertito, le han ayudado a alcanzar la paz…estaba muy inquieto por haber perdido su lucha, pero cada día se encuentra mas tranquilo…cada día se alegra mas de estar aquí…

Mi Adorado Tormento, no llores por nosotros!!! Si supieras cómo es el cielo, como decis que dice  San Agustín…si supieras cómo es ésto!!! Sufrimos por el sufrimiento de Uds, pero también sabemos que es pasajero, ya que algún día, todos, todos, estaremos aquí, juntos para siempre. No llores por mí, te lo pido!

Veo todo tan claro, que tengo que regañarte…veo que no dormís en nuestra cama!!! Me imagino que es muy grande ya, pero deberías de descansar en ella…necesitas descansar de verdad!!! Ah, no puedo creer lo que estoy viendo desde aquí…es increíble!!! Me restriego los ojos, porque me es difícil creerlo,…esta operación de catarata me hace ver hasta lo mas diminuto en detalles…te cuento?

Estoy sentada en uno de los jardines del cielo, encontré aquí un palo de aguacates igualito al de mi casa que mi papá me dió la semilla…los muchachos andan por ahí conociendo otros caminos, ya que Albertito ha descubierto miles de rincones maravillosos, pero yo, preferí quedarme aquí, velándote y queriéndote decir que termines tu libro, que descanses, que aunque me haces falta, estoy llena de esperanza de que cuando llegues aquí, nos encontraremos y viviremos eternamente juntos…

Bueno, ya estoy como ya sabes quién, que me salgo del tema…estoy sentada debajo del palo de aguacate, pensando en mi Adorado Tormento, sufriendo por su sufrimiento…es mi único sufrimiento, pero lleno de esperanza, que es como un bálsamo milagroso…y de pronto, con los ojos operados en Miami, veo que en uno de los cuartos de la casa de los escoltas, está el baúl…el famoso baúl!!! Cómo puede ser eso? Y tanto que sufrí, pensando que era yo la culpable de que hubiera desaparecido!!! Hasta creí que realmente lo había regalado o botado…ya sabes Enrique, que todo fue una mala interpretación…ya saben todos que yo hubiera sido incapaz de regalar algo que no fuera que entendí que podía hacerlo…ya para qué contarte cómo fueron las cosas, todos sabemos la verdad…pero no puedo creer que sufrí de pura choña, porque el baúl está ahí, entre las miles de cosas y cajas y muebles que todavía se guardan en la casa de los escoltas, porque yo ya no quise seguir disponiendo de lo que entendí en un momento que podía disponer…

Es increíble cómo estos ojos operados en Miami, han podido encontrar desde aquí ese baúl…y ahora que sé que no fui yo la culpable de que desapareciera, cómo hago para dejarles saber a Uds. que ese baúl está ahí? Ese baúl que me hizo sufrir tanto…nunca me había sentido tan mal como ese día que me preguntaron por ese baúl y yo que pensé que tenía el alzaimer bien avanzado, porque no me acordaba de nada, ni siquiera recordaba su color  o su tamaño y menos de lo que había dentro, que dicen que eran cosas valiosas!!! Y ahora, sentada aquí, debajo de este palo de aguacates, en el jardín mas colorido y hermoso del cielo, con estos ojos que me operaron de catarata en Miami, sin mas ni mas, veo que el baúl está ahí, debajo de un colchón viejo, y encima del colchón hay unas sillas quebradas y alrededor hay unas cajas de ropa y un armario blanco y desquebrajado… realmente que es bien difícil encontrarlo…y además que esa puerta está con candado y desde el incidente del baúl, nadie entra ahí…pero cómo hago desde aquí para decirles que ahí está el baúl? Lo estoy viendo…con estos ojos que me operaron en Miami…

Ya sé cómo voy a hacer…los muchachos me pueden ayudar cuando regresen…pero por ahora, pienso que se podría provocar que se caiga una de las sillas quebradas y así, al escuchar el ruido, alguno de los escoltas tendrá que abrir la puerta…no, es bien difícil eso ya que el baúl está tan abajo que solamente verán que es una de las sillas que se cayó y volverán a cerrar la puerta…

AH! ya sé, que dejen el chorro abierto del lavaplatos y que se innunde la cocina y espero que el agua llegue hasta ahí y cuando se levanten los escoltas y vean que hay agua por debajo de la puerta, tienen que abrir el candado…no!!!! y si el agua se mete hasta donde estan ellos durmiendo? Pobres, veo que mas de alguno duerme en el piso sobre un colchón, ya que el otro cuarto está ocupado por ese chunchero…quá barbaridad!!! Tengo que hacer algo, no solo para que encuentren el baúl y salvar mi reputación, sino para que los escoltas puedan estar más cómodos…les escucho decir que ya nada es igual desde que me vine para acá!!! Aunque me alegro por mi ego, me da tristeza por ellos…tengo que pensar qué puedo hacer!!!

Y mis hijos nada que aparecen, qué disparate lo que estoy pensando!!! Mi angelito que está sentado cerca de mí, se ríe de lo que estoy pensando…se acerca más a mí y me cierra un ojo, como diciéndome: “Eso sí que va a funcionar Lila T…estás volviéndote tan traviesa como en tu infancia, jajajaja…me encanta eso…yo te ayudo….” dice mi angelito que está catalogado entre los mas traviesos y sabios de por aquí…y yo lo quedo viendo…es bello, luminoso, pero creo que lo veo así, por los ojos que me operaron en Miami…lo quedo viendo y nos atacamos de risa…todo el mundo que pasa por mi banca dorada cerca del palo de aguacate, nos quedan viendo y se sonríen con nosotros…todos saben que la Lila T. es ocurrente y que aunque hace poco vino aquí, les encanta ver cómo mi angelito me ayuda a hacer mis ocurrencias y mandarles mensajes a Uds. Aunque la mayoría de las veces pasan desapercibidos…pero dice Albertito que tenemos derecho a seguir conectados con nuestros seres queridos y que aunque Uds. no lo perciban directamente, de alguna manera la conexión existe…y que de diez intentos de comunicación, quizás uno lo perciben Uds., y que ese uno es suficiente para que sepan que estamos siempre pensando en Uds. Y ayudándoles desde aquí…por eso, cada día trato cien veces de decirte algo, Enrique, para que de esas cien, al menos diez de ellas las sintas, ya sea con el pensamiento, con soñar conmigo, con recordar algo de mí o con sentirme ahí, cerquita…A veces hasta te mando un mensaje de añoranza o de nostalgia…cuando siento que mis mensajes dulces, para darte resignación y paz no te están llegando, tengo que recurrir a esos otros…eso me lo enseñó Jorge que aunque no hace mucho vino, se las sabe todas…porque no es de nosotros el problema, me cuenta Javier que de tanto haber leído sobre esas cosas, es un ducho…dice que no es de nosotros el problema,  sino de la diferencia de planos que existen entre el de Uds. Y el de nosotros…y la mas grande diferencia es que nosotros podemos verlos a Uds, dice Javier…yo te veo a cada instante, Enrique Bolaños, con estos ojos operados en Miami…y lo mas en común que tenemos, entiendo yo ahora, es la esperanza…esa esperanza de que un día estaremos juntos para siempre…

Pero bueno, otra vez me salí del hilo. Hilo!!! Claro, es eso lo que tengo que hacer…algo que sea como un hilo que se pueda seguir hasta el cuarto enllavado donde está el famoso baúl…y es eso precisamente que el angelito de la Lila T. aplaude. La estrategia del hilo. Le llamaremos “siguiendo el hilo” dice el angelito travieso…pero cómo hacemos? Qué clase de hilo debemos de usar? Pregunta la Lila T.

El angelito que sabe bien de las costumbres y el modus vivendi de los personajes de El Raizón, dice que hay que escoger la clase de hilo primero y propone una gotera, porque sabe que va a llover mucho en el invierno…de tanto llover, se defondará el techo y los escoltas tendrán que darse cuenta de lo que hay en el cuarto. No, dice la Lila T. descartemos todo lo de agua, eso es muy complicado, y puede hacer mucho daño… no sabes que una gotera puede acabar con un techo?

De pronto, con los ojos operados de catarata en Miami, la Lila T. viendo para abajo de nuevo, descubre un nido de ratones bien afincado entre el famoso baúl y la pata del armario destartalado…Ahí está el hilo!!! Grita de felicidad. EL hilo!!! Dónde? Pregunta el angelito. Ahí, ese nido de ratones!!! Qué ratonero, hay por lo menos ocho ratones grandes y mira…son miles de ratoncitos crías!!! Qué horror!!! Con razón el colchón está todo chancomido de ratón!!! Qué desastre!!!! Hasta me da escalofrío!!!

Usemos los ratones!!! Dice la Lila T. Cómo? Dice el angelito…al menos a mí, si se me aparece un ratón, me desmayo, dice el angelito y creo que a la Norma la matamos del corazón si el ratón le pasa por los pies…y no digamos la Juanita!!! Es muy asquerosa…dice La Lila T.

Además, tiene que ser de madrugada, dice la Lila T. porque con mucho movimiento los ratones se esconden. AH!, no sabía eso, dice el angelito…con razón en el cielo no hay ratones, porque siempre hay movimiento, siempre hay fiesta, ahora entiendo el por qué de la ausencia de ellos por estos lados!…entonces, dice la Lila.T:  el único que se levanta de madrugada es Mi Viejito pelón… Tiene que ser a él al que le salga el ratón, sabes angelito? Enrique se levanta generalmente a las 4am. A veces antes…Y después de su rutina del baño, se acerca a la cocina antes de que salga el sol…con el segundo canto del gallo diría yo. Es el primero en entrar a la cocina cada día, tiene que ser él, el que encuentre la punta del hilo…

Qué hora es ahorita allá en la tierra? Pregunta la Lila T. Son las 3 y media am. Dice el angelito… perfec timing!!! Cómo alborotamos a los ratones? Dice el angelito. Bueno, dice la Lila T. mira, se cayó un pedazo de queso en el suelo, cerca de la cocina de los escoltas, soplemos para que se desborone de tal manera que los ratones lo sientan y salgan a buscarlo, hace rato que no salen de ahí, por estarse alimentando del colchón…pero al ver  y oler el queso, irán a buscar mas queso…desparramemos las migajas desde la puerta con candado, hasta el umbral de la cocina de la otra casa…qué te parece la idea? 

El angelito que no está familiarizado con el asunto de los ratones terrenales, no sabe qué opinar, pero se le ocurre empezar a soplar duro, duro, duro…milagrosamente, el pedazo de queso seco se desborona y se desparrama perfectamente por el suelo, desde la entrada del cuarto con candado, hasta la cocina de la otra casa…Perfecto!!! Dice la Lila T. ahí viene Enrique!!! Son cinco para las 4am!!! Ahí viene un ratón!!! Anda ratoncito, corre a la otra casa!!! Pero el ratón, desconfiado, se vuelve a meter a su nido…al entrar, dos de los ratoncitos mas pequeños y mas imprudentes, sienten su olor y quieren oler igual…salen y empiezan a rastrear las migajas desparramadas…se comen algunas y otras las dejan para después, ya que como locos descubren que hay miles de migajas…siguen corriendo hasta llegar a la cocina de la otra casa…la Lila T. y el angelito, no pueden creer que su plan está funcionando de maravilla….a todo esto, un gran círculo de personas, unas conocidas, otras menos conocidas, rodean al dúo travieso y se involucran en la aventura mas disparatada que se habría visto por los alrededores en los últimos tiempos…los ratoncitos, inocentes e imprudentes, entran a la cocina por el mueble que está pegado a la ventana del garage, donde encontraron un hueco en el cedazo, suficientemente grande para escurrirse en el hoyo y no quedar atrapados…

Con los ojos operados en Miami, la Lila T. observa azorada, junto con el angelito inocente sobre asuntos de ratones terrenales. Todos alrededor se callan, porque no quieren empañar la magia del momento…y todos observan cómo los dos ratoncitos se deslizan y caen en el counter de la cocina, en el momento que D. Enrique entra a servirse los dos deditos de café que cada mañana encuentra listo en el thermo que la Norma o la Juanita le dejan preparado…D. Enrique se asusta un poco, pero los ratones se escabullen y se meten dentro de una de las rendijas del mueble…D. Enrique se sirve el café y sale de prisa pensando que en cuanto amanezca, les dirá a todos que hay ratones en la casa…la Merlet llegará pronto y será la encargada de seguir el hilo…dicho sea de paso, ella también sufrió por el misterio del famoso baúl…

Así fue cómo entrada la mañana, empezaron a seguir el hilo de los ratones. Los escoltas contaron que habían ratones desde hace rato, que creían que venían del cuarto enllavado con candado, donde se guardaban los muebles desvencijados, las cajas de carton selladas y algún que otro colchón chancomido, del malentendido que fue para la Lila T. un gran dolor de corazón…y encontraron que un nido de ratones se había afincado debajo de un baúl viejo y húmedo, lleno dicen de cosas valiosas, que se había perdido dicen, porque la Lila T. había dispuesto de lo que creyó que podía disponer…

Siguieron desde la casa el hilo…el hilo de los ratones, hasta llegar al cuarto enllavado con un candado…y así fue cómo sucedió…yo lo sé porque mi corazón me hizo despertar la imaginación para sentir  que nuestros seres amados nos mandan mensajes claros y divertidos a veces, confusos y disparatados, otras veces, para poder esclarecer las incógnitas que nos quedan aquí en la tierra.

En una banca dorada y mullida, debajo de un palo de aguacate, la Lila T. con sus ojos operados de catarata en Miami y un angelito travieso, inocente en asunto de ratones terrenales, cuentan a todos a su alrededor, la historia de cómo hicieron possible que “siguiendo el hilo”, nos diéramos cuenta aquí en la tierra, que si actuamos de buena fe y con la verdad en el corazón, no importa cuánto tiempo pase por delante de nuestras vidas…porque en ésta vida o en la otra, o desde esta vida o desde la otra, cada misterio tiene su revelación y cada verdad tiene su tiempo para ser reconocida, aunque por seguir el hilo, se haya desatado una gran invasión de ratones en la tierra y las carcajadas mas deliciosas en el cielo…

Lourdes Chamorro Cesar
14 de octubre de 2008

Lila T.

No se ha ido, nunca se irà de nosotros.
Ella nunca se irá.

Murió para vivir eternamente
en cada gota de lluvia,
en cada canción,
en la inspiración de un poema,
en el lucero más brillante de la noche,
en el atardecer soñoliento,
en las flores ya despiertas,
en el suspiro de un recuerdo,
en los pàjaros que anidan sus esperanzas,
en las olas incansables del océano,
en el barco que se mece,
en el árbol de Navidad,
en el nieto que sonríe,
en un beso que se ofrenda,
en los frutos que el aguacate da,
en el vaivén de una hamaca
,
en las velas encendidas,
en lo mas puro y sacrosanto del alma,
en el darlo todo sin esperar.

No , no se ha ido.
Ella nunca se irá.
¡Ellos nunca se van!

Lourdes Chamorro César.
Casares de Nicaragua, 17 de julio de 2011.

Jorge y San Pedro. Un sueño que tuve hace seis años ya.

Anoche  soñé con Jorge.

Soñé que Jorge llegaba a la Puerta del Cielo y San Pedro lo esperaba. Antes que Jorge golpeara la puerta, ésta se abre y San Pedro quiere saludarlo o decirle algo, pero Jorge no lo deja. Jorge comienza a hacerle miles de preguntas: ¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Quién sos vos? ¿Por qué ya no me siento mal? ¿Dónde está Mario Paisano? (el escolta) ¿Cómo es esto? ¿Cómo vine aquí? ¡Tengo que despertar! ¿Será que me estoy volviendo loco de verdad? ¡Púchica! ¡Ya sé quien sos vos! ¡Pero no puede ser! Si hoy en la mañana estuve en la televisión con la Rhina Cardenal y ni siquiera he escuchado los comentarios sobre la entrevista.

Se pasea Jorge por el umbral de la Puerta Principal del Cielo y San Pedro hace un gesto con las manos como calmándolo. San Pedro quiere decirle algo, pero Jorge no lo deja: no puede ser, decíme hombre que estoy soñando…ni siquiera me despedí de mi hija…ella llegó y yo estaba descansando para supuestamente levantarme bien por la mañana. Y estoy esperando la llamada de mi amigo; le dejé un mensaje; necesitaba hablar con alguien y sé que mañana me contestará la llamada. ¿Y mi trabajo? Bueno, he estado esperando una cita para un nuevo contrato ¿Será que ésta vez sí es de verdad? Ya me hace falta. ¿Y los planos de mi casa? Ya los tengo listos; sólo me falta reunirme con el arquitecto para definir ciertas cosas ¿Y mi viaje a Guatemala? ¡Ya tengo el boleto! ¡Púchica San Pedro! ¡No puede ser esto, no puede ser!

Se pasa Jorge las dos manos sobre su pelo; mueve su cabeza para un lado y para otro y desconcertado, se sienta en una banquita coloreada de oropel situada contra una de las murallas de la entrada al cielo. San Pedro lo quiere calmar, decirle algo, pero Jorge no lo deja. Se para frente a San Pedro y le dice: Hey maje ¿Y mi lucha junto a la del Churruco? (Su padre) ¿Y mi nuevo escrito que no he publicado? ¿Y la boda del Gordo y la Luchi? (sobrino) Yo no me puedo perder de eso. Además estoy joven y de acach… perdón, perdón, San Pedro…y no le di un beso en la pelona a mi viejito pelón (su padre). Y no le dije a mi Lila T (su mamá) que los últimos nacatamales que hizo estaban buenísimos…y el pedido de libros que hice para Valeria (su única hija) del Discovery Chanel…

San Pedro lo interrumpe por fin: Hijo mío, no te agobies. Entra y relájate, ¿Quieres algo de tomar? Sé que te gusta el whisky de malta y el carpaccio de salmón. Vamos. Tomemos algo y platiquemos. No tienes de qué angustiarte. ¡Tú no estás muerto! Nunca lo estarás, al contrario. Mira allá en la tierra, mira cómo vives en cada uno de los seres que en sus caminos te cruzaste; mira cuánta gente te quiere. Jorge ve hacia la tierra y emocionado, lo interrumpe: Púchica, yo no sabía…¡Qué cantidad de gente la que llora por mí! Y pensativo: ¿Será que uno tiene que morirse para darse cuenta de que realmente era querido y apreciado? Púchica San Pedro, ¡Qué pijudo se ve todo eso desde aquí! Más calmado y mas pensativo, Jorge queda viendo fijamente a San Pedro y le dice: quiero pedirte un favor, barbudo…perdón, Pedro, quiero pedirte un favor ¿Me dejás permanecer un poco más en contacto con mi hija y mis padres y algunos de mis amigos? ¿Puedo darle instrucciones a la Mama Queta…bueno, así le llamo a mi hermano Enrique…sobre la educación de mi Valeria? Es importante…

San Pedro lo interrumpe de nuevo y posando una de sus manos sobre su hombro le dice: No te angusties hijo, no te angusties. Ya te dije y te lo vuelvo a decir…tú vives en ellos, porque ellos te aman. Nunca morirás para quienes te han amado. Uno no muere…y tú has encendido tantas velas que será imposible aún para el mismo tiempo, apagarlas. Entra hijo, entra, que aquí afuera ya se está haciendo tarde…

Y me desperté…

Cuidate Chavalito.

Con todo mi amor, tu cuñadita. 

Lourdes Chamorro César
Miami 27 de Julio, 2005.

Un Ángel Caído del Cielo

Hoy,
en esta lejanía de mi sabor occidental,
me inclino y me postro
ante Dios y mi Virgencita
y les doy Gracias
por este angelito caído del cielo;
por este milagro
que llora,
que ríe,
y se acurruca en mi regazo
y que al mirarle sus ojitos
encuentro en ellos,
ese puñado de cielo
que ha traído consigo
en sus tiernas y blancas alas.

Lourdes Chamorro César.
Abu Dhabi, 7 de octubre del 2011.

De tumbas y epitafios

¿Dónde queda Juan Mendoza? ¿Y dónde la Mariita Carranza? ¿En qué tumba escribieron: Te echo tierra para que nunca jamás podás salirte de ahí? ¿Y dónde el epitafio?: Grande hice el hoyo, para que cuando yo muera, me entierren cerquita de vos y no sienta nunca el frío…

En días como hoy, Día de Todos los Santos, por muchos años nos vestían de domingo y desde las diez de la mañana, nos encaminábamos al cementerio. Era como un día de picnic, al menos así lo siento hoy. Recuerdo que generalmente nos vestían de blanco y con la Mimi (mi abuela) y la Teresa (la nana) y una canasta de sandwiches de relleno de pollo algunos y otros de queso de crema molido con chiltomas verdes y algún refresco en thermos que regresaban quebrados, llegábamos como en procesión. ¡AH! Que no se me olvide mencionar la cantidad de flores, especialmente de color amarillo que desde el día anterior esperaban también el Día de Todos Los Santos.

Era un día largo, quizás el más largo y soleado del año. Y cuando llegaba finalmente el mediodía, después de haber rezado un rosario con mucha devoción, la Mimi regresaba a la casa y nosotros quedábamos con la Teresa y Orlando (el conductor y hombre de confianza), acompañando a nuestros difuntos. Era a partir de ese momento que nuestro ingenio e inocencia, nos hacía inventar juegos silenciosos (para no faltarle el respeto a los muertos) y así ayudar a que el día pasara un poco menos lento.

Mis hermanos mayores, inventaban los juegos y eran los jueces; con papel y lápiz en mano, nos mandaban a buscar algún nombre desconocido (que ellos habían escogido desde antes) entre las tumbas que quedan en la periferia del cementerio. También jugábamos a quien encontrara el epitafio más original, o el más desamorado o el más elaborado…¡Y teníamos que aprenderlos de memoria, con el nombre del muerto y las fechas!. Quien regresara primero con el triunfo en la memoria, se hacía merecedor de una cajita de chicles Adams o de un caramelo de bola.

El reloj caminaba lento, lento…y nosotros, entre rezos y juegos, entre tumbas y vivos, entre flores y lágrimas, permanecíamos en el cementerio, hasta que el sol desaparecía detrás de la imponente cruz de mármol, que adorna el mausoleo de nuestra familia y ya con las canastas de viandas vacías, cansados y la ropa dominguera sucia y desarreglada, regresábamos contentos, por haber acompañado a nuestros muertos, especialmente a nuestra madre.

Hoy, primero de noviembre, recuerdo esos juegos de infancia. Recuerdo que por necesidad de sentir el día menos largo, aprendimos a caminar entre las blancas tumbas sin pisarlas. Recuerdo que aprendimos  de memoria el nombre de cada residente del cementerio de Granada, cada mausoleo con su posición exacta con referencia a la puesta del sol y de cada tumba su epitafio. Recuerdo a cada uno de mis seres amados que partieron antes que yo ¡cómo olvidarles!… Hoy, en memoria de todos ellos, elevo una oración y un pensamiento al cielo.

Lourdes Chamorro César.
Primero de noviembre de 2010.

¿Dónde estás mi chavalito?

¿Dónde estás mi chavalito?
Dónde estás niño perdido,
dónde tus noches te abrazan,
cómo duermes,
cómo el día te alumbra,
dónde comes
y qué haces,
para que el frío no te abrume.

Somos dos y  también uno
y a verte aquí me acostumbraste.
Busco tus huellas,
son ya viejas
y me pierdo al no encontrarte.

Y pienso
y tu dolor siento
y me conmuevo
al pensarte ahí de nuevo
y un velo de nostalgia,
incertidumbre,
tristeza y miedo,
y el profundo silencio
de tus cantos de jilguero
dan certeza de tu vuelo
que presiento
lejos, lejos.

Sé que vuelas con tus alas.
¿Vuelas alto o vuelas bajo?
Si alto vuelas, te acompaño;
puedo hacerlo con las mías.
Mas si bajo es tu vuelo
no te aflijas, yo me quedo,
y con mis alas abiertas
como siempre chavalito,
como siempre,
aquí te espero.

Lourdes Chamorro César.
Enero 29 de 2011.

Armonía perfecta entre mi inquietud y mi impaciencia.

Armonía perfecta entre mi inquietud y mi impaciencia.

Este es un primer paso para la sofisticación de esta hazaña cibernética. Leandro mi hijo me sorprendió con este regalo el propio día de su cumpleaños, hoy 23 de noviembre del 2011. Tremendo  reto el que me estoy imponiendo, pero estoy segura lo dsifrutaré, tanto en el proceso de su descubrimiento animado por la inquietud, como en el resultado final apoyado en la arisca paciencia que me arrebata. Espero que pronto, mi inquietud y mi paciencia encuentren armonía, así me sea mas fácil el comienzo de este novel compartir. Y como soy buena para administrar la inquietud que me rebasa y mas todavía para sostenerme en la impaciencia que me impulsa, estoy segura que la armonía que necesito para recorrer estos modernos y sofisticados rincones, la encontraré en mi propio acaecer. Gracias Leandro. Gracias de antemano a quienes de buena fe visiten mi nuevo BLOG. Flamante pero sencillo; alegre y original; así lo quiero, y así lo lograré. Lourdes.

Hoy 10 de enero de 2012, después de posponer mi entusiasmo por la idea de tener mi propio blog, regreso. Admito que dejé el asunto de la inquietud e impaciencia a un lado y que después de tratar y tratar, le pedí a Leandro que en diciembre me explicara cómo usarlo, porque me fue casi imposible para mi sola. No le encontré ni cabeza ni pies. Lo olvidé prácticamente y aunque nunca me rindo, simplemente esperé a que llegara la Navidad, donde nos reuniríamos los cinco hijos y los cinco nietos, para que me ayudaran a descifrarlo. Cual fue mi susto que el 24 de diciembre, después de desempacar cajas tras cajas, una dentro de otra como aquellas muñecas rusas, una tarjetita pequeña y arrugada saltó de la última caja desempacada. Era la dirección de esta página web. Las lágrimas brotaron irremediablemente. Mis hijos, decidieron hacerme este maravilloso regalo. Leandro y Alberto fueron los de la idea y Gabriel es el que la diseñó, por supuesto que ayudado por Enrique, Lila,  Alberto y Leandro. Enrique mi esposo  y Don Enrique mi suegro, cómplices deliciosos de esta hazaña, contribuyeron muchísimo para que mi página estuviera ya con retoños de mi propia inspiración, insertados y plasmados el propio día de Navidad.

Al día siguienteme, el 25 de diciembre, me “impartieron” clases sobre cómo manejarla correctamente y a pesar de ello, todavía de vez en cuando hago alguna pequeña trastada, lo cual me hace llamarlos a todos, porque se que los encontraré dispuestos a ayudarme.

Quiero agradecerle a Dios por tantas bendiciones que me ha dado en esta vida, comenzando por la mas valiosa de todas, como es mi familia. Y les agradezco a mis cinco hijos, Lila María, Enrique, Alberto, Leandro y Gabriel, por este regalo maravilloso que con lágrimas de gozo confieso hoy,  ha compensado y de sobra, todos aquellos que no recibí en mi niñez, porque quedaban en deseos expresados en mis cartitas al Niño Dios y esto no sucedía así porque nuestro Niño Dios así lo quisiera, sino porque al morir mi madre a muy temprana edad, mi pobre abuela y mi papá, me imagino que tenían otros asuntos mas importantes que atender. Gracias Dios Mío por ser tan Generoso conmigo. Espero nunca defraudarte.

Lo de armonía perfecta entre mi inquietud y mi impaciencia, necesitaba un empujón de esos de la familia de un tsunami y mis hijos así lo supieron. Aquí está el resultado.

Lourdes Chamorro César

10 de enero de 2012